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El oasis de agua que encontré en Bagaces

Entre el calor de Guanacaste y muy cerca de Bagaces encontré una catarata espectacular donde el agua cristalina, el río y la tranquilidad hacen que uno quiera quedarse mucho más tiempo.

Entre el calor de Guanacaste y muy cerca de Bagaces encontré una catarata espectacular donde el agua cristalina, el río y la tranquilidad hacen que uno quiera quedarse mucho más tiempo.

2026-08-30Por Valeria QuesadaCosta Rica · América

Guanacaste es uno de esos lugares de Costa Rica donde uno espera encontrar calor, playas y paisajes secos, pero no necesariamente imagina que a pocos kilómetros de Bagaces va a encontrarse con una catarata de agua cristalina donde lo primero que piensa es en meterse al río.

Eso fue exactamente lo que me pasó cuando conocí Llanos del Cortés. Había visto fotografías antes, pero siento que ninguna termina de explicar lo que se siente estar ahí. La catarata cae sobre una poza rodeada de vegetación y el agua continúa su recorrido por el río, creando un paisaje que invita mucho más a quedarse que a simplemente llegar, tomar una fotografía y continuar con el viaje.

Una catarata que se disfruta mucho más cuando uno se mete al agua

Llanos del Cortés tiene una caída de aproximadamente 28 metros de altura y unos 12 metros de ancho, pero para mí lo más bonito no fue solamente verla. Fue poder acercarme al agua, sentir lo fresca que está y descubrir que la visita puede convertirse en una experiencia mucho más completa cuando uno se mete al río y disfruta del lugar con calma.

El agua es cristalina y, después de pasar tiempo recorriendo Guanacaste bajo el calor, entrar en ella se siente increíble. La poza permite bañarse cuando las condiciones del lugar lo permiten y el río continúa después de la caída, por lo que puedes seguir disfrutando del agua y del paisaje en lugar de sentir que la visita termina justo frente a la catarata.

Vegetación y árboles alrededor de Llanos del Cortés en Bagaces Catarata Llanos del Cortés con poza y agua cristalina

También me gustó muchísimo la tranquilidad que se siente alrededor. Entre el sonido constante del agua, la vegetación y los espacios para sentarse, es muy fácil olvidarse por un rato del calor y del resto del itinerario. No sentí que tuviera que estar pendiente de cuál era la siguiente actividad, sino que podía simplemente disfrutar del lugar y dejar pasar el tiempo.

Otra cosa que me sorprendió fue lo sencillo que resulta llegar. Llanos del Cortés está aproximadamente a 3 kilómetros del centro de Bagaces y actualmente funciona como un proyecto ecoturístico administrado por la Municipalidad de Bagaces. El sitio cuenta con parqueo, seguridad, baños, duchas y vestidores, y actualmente también se anuncia servicio de guardavidas.

A la entrada también hay pequeñas ventas, y me gustó encontrar esos detalles porque hacen que la visita se sienta más cercana y local. Puedes llegar, dejar el carro, caminar hasta la catarata, comprar algo si lo necesitas y pasar varias horas disfrutando del agua antes de continuar tu recorrido.

Lo que más me gustó fue que el río sigue

Creo que ese detalle fue parte importante de lo que hizo que Llanos del Cortés me gustara tanto. Hay cataratas que uno visita, observa desde un punto determinado, toma unas fotografías y después abandona el lugar, pero aquí el agua continúa su recorrido y puedes seguir disfrutando del río después de llegar a la caída.

Eso cambia completamente la experiencia porque la catarata deja de ser solamente el punto que viniste a conocer y se convierte en parte de un lugar donde puedes pasar el día. Puedes bañarte, sentarte cerca del agua, escuchar el río y disfrutar de la naturaleza sin sentir que necesitas llenar cada minuto con alguna actividad.

Además, está en una zona que muchas personas atraviesan cuando recorren Guanacaste. Bagaces se encuentra cerca de la Ruta Interamericana y Llanos del Cortés está a pocos kilómetros del centro del cantón, así que puede ser una parada bastante sencilla de incorporar a un recorrido por la zona.

El Instituto Costarricense de Turismo también incluye las cataratas entre los atractivos naturales de Bagaces, un cantón que permite conocer otros espacios naturales de Guanacaste. Aun así, cuando llegué tuve esa sensación de haber encontrado algo que no esperaba, especialmente porque cuando pensamos en esta provincia normalmente pensamos primero en sus playas.

Y creo que esa es una de las cosas que más me gustan de viajar por Costa Rica. Hay lugares que uno conoce porque aparecen en todas las listas y hay otros que descubre casi por casualidad, sin esperar demasiado, y que terminan convirtiéndose en una de las partes favoritas del viaje.

Llanos del Cortés me dejó precisamente esa sensación. La catarata es espectacular, pero lo que realmente hizo especial la visita fue poder disfrutar del agua cristalina, bañarme, escuchar el río y quedarme un rato rodeada de naturaleza sin sentir que tenía que correr hacia la siguiente parada.

Si estás recorriendo Guanacaste y vas a pasar cerca de Bagaces, yo sí haría la parada. Llevaría traje de baño y reservaría unas horas para disfrutar la catarata con calma, porque para mí Llanos del Cortés no fue solamente un lugar bonito para conocer, sino uno de esos descubrimientos que hacen que un viaje por Costa Rica se sienta todavía más especial.

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